El cojín personalizado con foto funciona de forma diferente a la mayoría de los regalos con fotos — no es algo que se cuelga o se exhibe y luego se abandona, sino algo que está en el sofá o la cama y se coge, se mueve, se usa de apoyo. Este uso cotidiano es parte de su atractivo: la foto se convierte en parte de la habitación en lugar de una pieza separada que compite por el espacio de la pared.
Cada cojín mide 16"×16", con la parte frontal totalmente personalizable — una foto, un patrón o texto adicional — y la parte trasera blanca clásica con cremallera oculta para que la funda se pueda quitar y lavar. El relleno interior también está incluido, listo para usar en cuanto se abre la caja. También hay opciones de acabado en lona y purpurina si quieres más textura o brillo.
Adecuado como pieza independiente para el salón o el dormitorio, o como regalo de cumpleaños, aniversario o vacaciones cuando se necesita algo suave y personal más que una obra de pared.