La impresión en metal funciona de forma distinta a cualquier otro formato de este catálogo — la imagen se funde directamente en una placa de aluminio de 1mm mediante un proceso de sublimación térmica, en lugar de imprimirse en papel o lienzo y montarse después. Es precisamente este proceso el que da a la impresión en metal su aspecto característico: un acabado brillante que lleva el color y el contraste más allá que una impresión en papel mate, haciendo que la imagen forme parte del propio metal en lugar de simplemente reposar sobre él.
Como la tinta se funde en el metal en lugar de imprimirse en una capa superficial, este acabado resiste la decoloración, los arañazos y los daños por agua — sin cristal, sin enmarcado, y nada se desconcha ni amarillea con el tiempo. Cada impresión viene con un colgador preinstalado en la parte trasera, haciendo que la instalación sea sencilla sin herramientas adicionales. Los tamaños van desde el mini de 5"×5" hasta el panorámico de 40"×20".
Las fotos de alto contraste, las fotos de ciudad o nocturnas, y cualquier cosa con colores intensos suelen destacar más con este formato.